El otro día hice una sesión de coatching muy interesante, a veces no nos damos cuenta lo difícil que nosotros mismos nos ponemos las cosas, y es que nuestra enrevesada cabeza nos hace escoger a veces el camino más largo, esto es por el tipo de educación que tenemos desde pequeños, creemos que las cosas tienen que ser como tienen que ser, concebirlas de la manera diferente nos cuesta mucho.
Hace ya más de 5 años que deje mi trabajo por cuenta ajena, un muy buen trabajo, con mucha gente que adoraba, la verdad que me encantaba, pero soy muy inquieta, me gusta estudiar, probar cosas nuevas, avanzar y quedarme en un cargo de diseño durante más de una año me valió para decidir que no quería pasar mi vida entera delante de un cubículo!.
Recuerdo los ventanales de cristal, la hermosa luz del día!! Se me metió el gusanillo y junto con un compañero monte lo que por ese tiempo fue mi primer estudio gráfico! Actualmente sigue siendo un muy buen estudio gráfico y un más que mejor amigo que quiero mucho.
No duramos mucho, no estaba preparada psicológicamente para tal salto, ni tampoco tenia la mentalidad adecuada.
De nuevo me volví a mover, pase por una serie de agencias gráficas, trabaje para una empresa latina y volví a acabar montando mi segundo estudio de diseño gráfico con un socio con el cual hasta la fecha comparto gran parte de mi vida.
Ahora! Bueno me vuelvo a mover jejjee para no variar claro y aunque sigo perteneciendo a este último, llego el momento de ampliar la visión y cambiar las costumbres.
Recuerdo que cuando comencé en el mundo del emprendimiento, salí de una oficina para meterme en otra, en la mía, si, pero me autoimponía de la misma manera horarios, estar ahí produciendo hubiera o no trabajo y cuando no hacía esto o empleaba el tiempo en proyectos personales me sentía fatal conmigo misma por no producir, me autoexplotaba.
¿Pero? Porque nos fustigamos mucho, tenemos miedo a perder esa manera que creemos es la correcta de trabajar.
He comprendido que lo importante no es calentar una silla, lo importante es hacer lo que te gusta hacer y de repente te olvidas de lo que es calentar una silla, a veces te tiras horas y horas trabajando por que lo estas disfrutando, otras te levantas tarde y otras sigues un horario de calendario y reuniones.
El secreto esta en dejar de postergar la vida, el secreto es vivir junto con tu proyecto, tu empresa, tu negocio.
Sobre todo en esta era online en la cual cada vez más personas son su propia empresa, nos conectamos online y gestionamos equipos, solidos y confiables, todo puede funcionar cuando se confía en otros profesionales como tu que a su vez están haciendo lo que les gusta.
Y os cuento todo esto, porque hoy he decidido no postergar más mi vida, porque estoy desarrollando un nuevo proyecto empresarial, más ambicioso, más grande y que a la vez me permita ser yo, ser así de volátil e inquieta como siempre he sido.
Hoy estoy escribiendo este post de camino a Valencia, mientras reviso los correos del día y preparo el calendario de la semana que viene.
Mientras me permito explotar otra de mis pasiones y colaborar como aprendiz, porque humildemente aprendo lo que puedo, ir como apoyo a realizar un reportaje con el equipo del que siempre os hablo estupendamente de Tmex Producciones.
Y todo esto porque:
Me pregunto el coatcher en la sesión:
Coatcher: ¿Qué quieres conseguir?
Conteste: Dinero
Coatcher: ¿Para que?
Yo: Para tener tiempo.
Coatcher: ¿para que quieres tener tiempo?
Yo: Para hacer lo que me gusta, dibujar, hacer colaboraciones con gente, viajar, descubrir, compartir con la familia, estudiar……
Coatcher: ¿y porque no lo haces?
Yo: …….. No se, estoy tan metida en hacer dinero para conseguir tiempo, que el tiempo que tengo no lo dedico a mi fin real.
No se necesita ser millonario para disfrutar del tiempo, así que no esperes a mañana para hacer lo que quieres, tu vida esta pasando hoy y haz que mientras construyes esos hermosos proyectos, mientras juntas el dinero para el viaje de tu vida, mientras, mientras mientras…..
Comentarios recientes