Hoy toca un post con un poquito de psicología y positivismo para esos días malos.

En nuestro camino de emprendimiento siempre nos exigimos demasiado. Hay días que nos estresamos mucho porque las cosas no salen como queremos, nos sentimos desesperados y con las fuerzas a punto de flaquear. Esos días son inevitables. Son parte del camino del éxito. Son parte de la superación de nuestros miedos. Somos nosotros mismos poniéndonos a prueba.

Soy una persona desesperada, con los nervios a flor de piel. Eso dice mi fisioterapeuta y mi odontólogo cuando mira mi placa para la boca, mordidita, ¡MORDIDÍSIMA! (lease con acento mexicano). Cada persona refleja sus miedos de una manera u otra y la mía es apretando la dentadura sin darme cuenta.

No me gusta esperar, ¡quiero tenerlo todo listo ya! Pero esto de emprender nos enseña PACIENCIA, porque no hay otra manera de hacerlo más que cosechar y esperar a que la planta florezca. No hay método rápido. Lamento deciros esto, pero es verdad, no hay recetas mágicas.

La única receta es trabajar duro y esperar frutos.

Hoy os traigo un ejercicio interesante para cuando tenemos estos días de agobio:

  1. Para un momento.
  2. ¡Imagina!
  3. Sentado en donde estés en este momento.
  4. Respira profundo.
  5. Siente tu presencia.- Dónde estas sentado.- Dónde está tu peso ahora.- Piensa en cada parte de tu cuerpo: Tus pies, piernas, rodillas, tus muslos, tu espalda, tu pecho, tus brazos… tu cabeza.
  6. Ahora piensa piensa en lo mal que te tratas a ti mismo como si te vieras desde fuera, (se dice que somos los que peor nos hablamos, no hay persona que te juzgue más que tú mismo).
  7. Imagina que eres tu mejor amigo, cuéntale tus miedos a ese TU que esta delante de ti. ¿Con qué te estás fustigando hoy?
  8. Ahora aconséjate a ti mismo como aconsejarías a tu mejor amigo, a alguien que quieres mucho.

Por ejemplo:

«Siento que no he dado todo lo que he podido esta semana, podría dar más de mi mism@».

Si fuera mi mejor amiga, me diría:

Recuerda que no es importante el tiempo en cantidad, sino en calidad. Cuando eres autónomo lo más importante es concentrarte en lo que hagas y ser responsable, no te sientas mal por no estar más. No estás más porque no puedes, por que te has enfermado esta semana, porque tienes vida, porque es normal tener un límite. ¡Tranquil@! ¡Haces todo lo que puedes!

¿Habéis entendido el ejercicio?

Consiste en pensar con lo que te estás atormentando a ti mismo y darle la vuelta. Decirte las cosas positivas que estás haciendo y reforzarlo con consejos como si fuera nuestro mejor amigo quien nos lo estuviera contando.

Consiste en recordar que te quieras a ti mismo y te cuides 🙂

Hoy he hecho este ejercicio con vosotros y la verdad que la reflexión siempre ayuda mucho! Estoy más tranquila y es viernes!!! 😀

Espero os haya ayudado este tip para esos momentos de bajón y os ayude a seguir dándolo todo.

¡Gracias por estar ahí!

Bienvenidos los nuevos integrantes de la lista del blog. Os he visto llegar en estas semanas. Muchas gracias por estar ahí detrás.

Seguiremos pronto con el método de organización, estoy preparando una sorpresita. Si te lo has perdido te invito a Leerlo:

Método de Organización GTD

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